Origen de Faccil

Hasta ahora, la normativa actual obligaba a utilizar las facturas de papel como medio de respaldo de las operaciones comerciales entre contribuyentes, siendo cuantiosos los costes del proceso de facturación.

Afortunadamente, esta situación comienza a cambiar gracias la promulgación de las Directivas Europeas 2001/115/CE y 2006/112/CE de facturación en relación con el IVA, que permiten que la factura, así como otros actos y contratos firmados electrónicamente, sean legalmente válidos y tengan el mismo efecto que los celebrados por escrito, con la ventaja adicional de la reducción del coste de transacción y la garantía de mayor eficiencia y productividad.

FACCIL nace como un servicio de e-factura creado por Albalia (empresa de Consultoría y Servicios, con experiencia en entornos de alta tecnología, como la banca electrónica y medios de pago) y explotado por EADTrust, la nueva compañía del Grupo Interactiva cuyo objeto es ofrecer a toda entidad, con independencia de su personalidad privada o pública, servicios de seguridad jurídica.

Originalmente el proyecto de FACCIL se llevó a cabo bajo los auspicios del Plan Avanza, en 2007 y 2008, con el apoyo del MITyC y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Proyecto Avanza PYME - PAV-080200-2007-24), lo que permitió que en la actualidad más de 500 empresas puedan realizar sus facturas electrónicas con plenas garantías legales de la forma más sencilla e intuitiva.

FACCIL es un portal innovador que permite el envío y recepción instantánea de facturas, que satisface las necesidades reales de las pymes, en relación con la normativa legal y el contexto tecnológico.

Las utilidades de FACCIL de conservación de facturas, legibilidad, control de accesos y firma electrónica, garantizan en todo momento, la identidad del emisor de la factura y que la misma no ha sido alterada desde su emisión.